"El subsuelo es de los argentinos y está concesionado, y por lo tanto no se puede volver a la época del Virreinato donde se llevaban todo y no dejaban nada".
La frase de la presidente Cristina Kirchner en el acto que marcó su reasunción tras la operación de tiroides, resonó en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada, donde había algunos ejecutivos de la industria del petróleo.
"Lo que ha caído y mucho es la producción, lo que está afectando a las provincias", advirtió Cristina, en una explicación de la ofensiva que encaró el Gobierno contra las compañías que refinan en el país, la principal, YPF.
La jefa de Estado también habló de la pulseada que mantiene su Gobierno con las empresas por la presunta manipulación de precios en la venta de gasoil a granel. Y marcó posición de cara al futuro: "La sintonía fina va a ser que se acabó la avivada" porque el costo "debe ser argentino y no internacional", remarcó.
En ese sentido, advirtió que se estaba incurriendo en una "distorsión de un subsidio" que terminan embolsando las propias petroleras en vez de las empresas de transporte de carga o pasajeros. "Me llamó la atención que se pagara el doble el gasoil y que del sector del trabajo no se dijera nada", lanzó, para subrayar en referencia al titular del SUPEH, Antonio Cassia, que "un sindicalista salió a defender a la empresa (YPF)". |